Siempre me ha gustado leer sentencias y, ahora, laudos. Disfruto observando la forma en la cual, quien tiene que tomar una decisión, se enfrenta a un caso, cómo lo plantea, cómo va construyendo la solución y, por supuesto, me encanta comprobar si yo hubiera resuelto el problema de la misma forma.
Por eso, cuando preparé mi tesis de bachiller «El precario y el proceso de desahucio por precario» escogí el tema sobre el que existía el mayor número de, las que en ese entonces se llamaban, Ejecutorias Supremas.
Durante la sustentación mostré mi desacuerdo con algunas de las opiniones que sobre este tema había manifestado el maestro Jorge Avendaño, sin embargo, después del examen de grado el profesor Avendaño Valdez me pidió que escribiera un resumen de mi tesis para que fuera publicado en Themis. La generosidad del maestro era proverbial.
El artículo apareció en el número 15 de la Revista Themis
